Después de nueve días de intenso y emocionante camino la Hermandad del Rocío de San Juan regresó a un municipio que se echó a la calle para recibir a los romeros

Rostros cansados y llenos de emoción por los momentos vividos.
Sones rocieros, gustándose en su caminar de regreso custodiados por la Policía Nacional Montada, Policía Local y Protección Civil en todo el recorrido.
Un caminar donde vecinos y vecinas recibían en las calles la llegada del Simpecado. A su salida desde la Hermandad de los Ángeles, la alcaldesa de San Juan, María Luisa Moya, la delegada de Tradiciones y Culturas, Rocío Amado y representantes del equipo de Gobierno les daban la bienvenida tras el regreso al municipio.
Quema, Villamanrique, Presentación, nuevos bautizos para el recuerdo, la salida, el regreso, cada instante se ha vivido con una gran carga emotiva.
Y así llegó a su parroquia tras recorrer las calles Ávila, Santander, Burgos, Avenida de Mairena y Payán Garrido.
El Simpecado dejaba la carreta ante los rostros de unos romeros emocionados que ya pensaban el el lunes de Pentecostés de 2025